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Blanca Li sopla las velas del XX aniversario de su compañía de danza

KINT News
01/31/2013 6:33 AM
Actualizada: 01/31/2013 8:05 AM

París, 31 ene (EFE).- Coreógrafa, bailarina y, desde hace dos décadas, artista en plena realización de su sueño. Blanca Li lleva 20 años al frente de la compañía de danza que lleva su nombre, y conmemora hoy el aniversario con el propósito de recordar siempre que atraviesa “un momento importante” de su vida.

La española llegó a París a finales de 1992 y meses después ya había dado forma a ese proyecto con el que ha montado 13 espectáculos propios y en el que su arte se ha quedado grabado también en colaboraciones cinematográficas, publicitarias, musicales e incluso dentro del mundo de la moda.

El pistoletazo oficial a este punto y seguido en su trayectoria tiene lugar hoy en la capital gala en un encuentro con los medios, pero a lo largo de 2013 diversas manifestaciones seguirán engrasando una maquinaria cuya retirada, explicó en entrevista con EFE, todavía queda “lejísimos”.

Ahora que la fecha le obliga a echar la vista atrás, “lo más bonito de todo”, afirma, es sobre todo el haber resistido y haber mantenido la pasión por una profesión “muy dura, que necesita mucha fuerza de voluntad y un trabajo constante”.

“Cada día me levanto, me encuentro con los bailarines, ensayamos, nos vamos de gira… Sigo realizando mi sueño”, afirma con una ilusión que se contagia, pero en la que no esconde que “bailar tiene que ser una necesidad vital”, porque el mundo de la danza está plagado de obstáculos.

Fue “inconsciente”, dice, cuando se lanzó a una aventura que ha ofrecido espectáculos cuyas fuentes de inspiración escarban en las posibilidades de las diferentes artes y que se ha materializado en creaciones como “El sueño del Minotauro” (1998), “Poeta en Nueva York” (2007) o “El jardín de las delicias” (2009).

Y esa inconsciencia parte del hecho de admitir que no sabía lo difícil que iba a ser mantenerse a flote, incluso en un país como Francia, en el que reconoce que el trabajo como coreógrafo “es más fácil, o más posible, que en España”.

“En España no habría podido, y realmente creo que es una de las razones por las que me fui”, confiesa la polifacética andaluza, según la cual todavía actualmente no hay en el país la infraestructura adecuada para el sector.

Artísticamente, precisa, le ha ayudado mucho también el vivir en una ciudad como París, con tanta oferta cultural “que es casi imposible seguirla”, y en la que de sus encuentros con otros artistas han salido ideas para nuevos proyectos y colaboraciones con gente como el diseñador Jean Paul Gaultier.

La verdadera línea mantenida a lo largo de su carrera es, a su juicio, esa búsqueda constante de la mezcla, la transgresión de fronteras entre la música, el circo, las artes plásticas… Un largo etcétera que le hacen decir que la danza es un “lenguaje universal”, al que no tiene intención de ponerle límites de formas o estilo.

En su currículum figura también como directora de la Ópera Cómica de Berlín en 2002, como coreógrafa invitada en la Ópera de París y en el Metropolitan de Nueva York, y como artista reconocida con la Medalla española de Oro al Mérito en las Bellas Artes, o con la distinción francesa de Caballero de la Orden del Mérito.

Y en 2013, además del estreno en julio de “Robot!”, coreografía en la que explora con artistas plásticos japoneses la interactuación entre los cuerpos y las máquinas, o de la celebración en septiembre de la segunda edición de la fiesta de la danza, con la que ocupa el majestuoso Grand Palais, llega entre otras su colaboración con Pedro Almodóvar.

En “Los amantes pasajeros”, que se estrenará en España en marzo, los actores Javier Cámara, Raúl Arévalo y Carlos Areces bailan dentro de un avión y bajo las directrices de Li el tema “I’m so excited”, de “The Pointer Sisters”.

“Les hice trabajar como bestias”, confiesa riendo la coreógrafa, que avanza que los tres se revelaron como unos bailarines “geniales”, y que su encuentro cinematográfico con Almodóvar, el primero pese a ser amigos desde hace años, fue “muy bonito” y la dejó “deseando ver la película”.

Marta Garde