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El partido Habayit Hayehudí pedirá a Netanyahu que el domingo sea festivo

KINT News
02/03/2013 2:05 AM

Jerusalén, 3 feb (EFE).- El partido nacionalista religioso israelí Habayit Hayehudí pedirá en las negociaciones con el primer ministro designado, Benjamín Netanyahu, que el parlamento regule el domingo como día festivo, en lugar del viernes.

La demanda será presentada esta tarde al equipo negociador de Netanyahu con motivo del comienzo de los contactos para la formación del próximo gobierno israelí, informa la edición digital del Yediot Aharonot.

Los representantes de Habayit Hayehudí, un partido religioso no ultraortodoxo que obtuvo 12 escaños en los últimos comicios, se reunirán con los de Netanyahu a las 15.00 hora local (13.00 GMT) para plantear sus demandas con vistas a un pacto político que les permita ingresar en el gobierno.

La idea de establecer el domingo, hasta ahora laborable, como día festivo se remonta a hace más de una década, cuando grupos religiosos se quejaron de que por la santidad del shabat no tienen acceso a una jornada de diversión como los laicos.

Durante el shabat los judíos observantes no pueden realizar ningún tipo de trabajo o esfuerzo, encender luces, viajar, cocinar y una larga serie de funciones derivadas de las anteriores que requieren de terceros hacer un trabajo.

Una consecuencia emblemática del problema es que ningún religioso puede jugar en las ligas de fútbol porque los partidos se disputan los sábados, cuando se trata de un deporte muy popular en esa comunidad.

O que los lugares de diversión, interés cultural y turístico que requieren desplazamientos o pago queden fuera del alcance de los religiosos porque el shabat comienza el viernes al atardecer y termina el sábado al salir las tres primeras estrellas.

Según la propuesta de Habayit Hayehudí el viernes será transformado en día laborable hasta la entrada del shabat y a cambio el domingo será declarado festivo, lo que permitirá a los ortodoxos más modernos tener un día de descanso no religioso.

Iniciativas parecidas en los últimos años se toparon con la oposición de círculos industriales y empresariales por el impacto que puede tener en la productividad.

Por el contrario, los que la defienden alegan que un domingo festivo alentará la industria cultural y turística y, llegado el caso, compensará cualquier pérdida de productividad en la industria.