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El heredero de la familia Bhutto aterriza en la escena política paquistaní

KINT News
02/06/2013 2:10 AM

Islamabad, 6 feb (EFE).- Bilawal Bhutto ha empezado con 24 años a cumplir el que a ojos de casi todos en Pakistán es su destino; liderar el partido creado por su abuelo y consolidado por su madre, y llegar algún día a tomar las riendas del país asiático.

El discurso dado hace poco más de un mes por el joven heredero de la gran saga política paquistaní para conmemorar el quinto aniversario del asesinato de su madre marcó, para muchos, la llegada formal del joven Bilawal a la arena política de su convulso país.

“Fue un buen discurso, bien articulado”, opina el analista local Razá Rumi, quien cree que el primogénito de Benazir Bhutto y del actual presidente, Asif Alí Zardari, “definitivamente ha entrado en el juego político de Pakistán”.

Apenas días después del asesinato de su madre en un mitin en la ciudad norteña de Rawalpindi el 27 de diciembre de 2007, el casi adolescente Bilawal fue nombrado presidente del Partido Popular de Pakistán (PPP), pero quedó claro que esa designación era simbólica.

El que realmente tomó entonces las riendas de la formación y logró vencer en las urnas poco después fue el padre de Bilawal, en espera de que su primogénito creciera y completara su formación.

Ahora el heredero ha vuelto y aparece como el más claro aspirante a asumir el liderazgo del PPP, ya que Zardari tiene el deber constitucional de alejarse del partido que aún copreside junto a su hijo.

La intervención de Bilawal del pasado diciembre junto al mausoleo familiar en la provincia meridional de Sindh tuvo la puesta en escena que se espera de un Bhutto; fue populista y con referencias a la sangre que ha vertido su familia.

El joven, recién llegado tras graduarse en Historia en Oxford, rescató al eslogan usado hace casi medio siglo por su abuelo -’pan, ropa y casa’-, y criticó al poder judicial, que ha martirizado a su partido, por no procesar a los asesinos de su madre.

“¿No podéis ver la sangre de Benazir Bhutto en las calles de Rawalpindi?”, dijo Bilawal ante los fieles seguidores de su partido.

No solo su madre fue asesinada; dos de sus tíos maternos murieron violentamente y su célebre abuelo, el patriarca Zulfiqar Alí Bhutto, fue ahorcado dos años después del golpe de estado que lo derrocó en 1977.

“Bilawal Bhutto es una baza clara para ganarse el voto joven”, afirma Rumi, director del Instituto Jinnah de investigación política.

En un país en el que casi la mitad de los cerca de 84 millones de votantes censados tiene menos de 35 años, ese es un elemento que puede tener gran importancia de cara a los comicios que están previstos para los próximos meses, probablemente en mayo.

La juventud y bisoñez política de Bilawal arrojan dudas sobre su capacidad de entrar ya en la liza política, y en círculos diplomáticos se desliza la opinión de que la aparición del joven Bhutto es sobre todo una nueva jugada de su padre, el hábil Zardari.

“Está claro que en un partido creado por los Bhutto y con el culto que tienen sus votantes a ese apellido, la entrada de la tercera generación tiene un gran efecto movilizador sobre el electorado del PPP”, afirma Rumi.

Esa capacidad puede ser muy bienvenida por los gestores del actual partido de Gobierno, conscientes de que la partida de las próximas elecciones se puede decidir en zonas rurales de la provincia de Sindh, justo donde los Bhutto tienen mayor ascendiente.

El joven heredero no puede ser parlamentario hasta que no cumpla 25 años, lo cual sucederá el próximo septiembre, por lo que difícilmente podrá concurrir a las urnas.

Sin embargo, medios y analistas políticos locales han mostrado su convicción de que el joven Bhutto logrará un escaño en la próxima legislatura mediante alguna de las habituales elecciones parciales convocadas para cubrir bajas parlamentarias.

Tras la irrupción política de Bilawal se ha intensificado la comparación con Rahul Gandhi, heredero de la dinastía Nehru-Gandhi en la vecina India, pero más allá de la diferencia de edad (Rahul supera la cuarentena), viven en contextos políticos distintos.

Lo que sin duda parecen compartir es un destino marcado por un apellido que lleva aparejado el poder y hasta cierto punto la tragedia, ya que el padre y la abuela de Rahul -Rajiv e Indira Gandhi- también murieron asesinados por causas políticas.

La famosa periodista política local Quatrina Hussain lo resumió recientemente en declaraciones al diario Express Tribune: “Preparado o no, no hay opción. Si naces Bhutto o Gandhi, no tienes opción”.

Pau Miranda