Tráfico | T 70° H 42%

Sin categoría

Noticias | Sin categoría

El papa dice que el hombre no puede ver el mundo como una propiedad para saquear

KINT News
02/06/2013 10:45 AM

Ciudad del Vaticano, 6 feb (EFE).- El papa Benedicto XVI afirmó hoy que el hombre no debe considerar al mundo como una “propiedad que se puede saquear y explotar”, sino como un regalo del Creador, “señal de su voluntad salvadora, don para cultivar con respeto y armonía siguiendo los ritmos de la lógica”.

El Pontífice hizo esta defensa de la naturaleza ante varios miles de personas que asistieron en el Aula Pablo VI del Vaticano a la audiencia pública de los miércoles, en la que se refirió a la parte del Credo que señala a Dios “padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra”.

Echando mano del Génesis, el Obispo de Roma se refirió a las imágenes del jardín con el Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal y la serpiente.

“El jardín nos dice que la realidad en la que Dios ha puesto al ser humano no es una selva salvaje, sino un lugar que protege, nutre y sostiene, y el hombre tiene que considerar el mundo no como una propiedad que se puede saquear o explotar, sino como un don del Creador, señal de su voluntad salvadora, de cultivar y custodiar con respeto y en armonía, siguiendo los ritmos y la lógica del diseño de Dios”, afirmó.

Sobre la serpiente, dijo que no niega a Dios, sino que de manera “hipócrita” insinúa que la alianza con Dios es una cadena que priva al hombre de libertad y de las cosas más bellas y preciosas de la vida.

Esas insinuaciones -agregó el papa- llevan al hombre a la tentación de construir el mundo en solitario, a rechazar los límites del bien y de mal y de la moralidad y ver la dependencia del amor de Dios “como un peso del que tiene que liberarse”.

“Si va contra su Creador, el hombre va contra sí mismo, reniega de su origen y el mal entra en el mundo con su penosa cadena de dolor y de muerte”, subrayó el Pontífice.

Benedicto XVI dijo también que la cumbre de la creación es el ser humano, “un ser pequeño respecto a la inmensidad del universo, pero el único hecho a imagen de Dios” y que por ello goza de la “especial protección de Dios”, que fundamenta la inviolabilidad de la dignidad humana, frente a la “tentación de ver en las personas simples objetos para la propia utilidad”.